
Como un poema enterado
del silencio de las cosas
hablas para no verme
Es un cerrar los ojos y jurar no abrirlos. En
tanto afuera se alimenten de relojes y de flores
nacidas de la astucia. Pero con los ojos cerrados
y un sufrimiento en verdad demasiado grande
pulsamos los espejos hasta que las palabras
olvidadas suenan mágicamente.
Alguna vez
alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quien se va
Más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia
[Alejandra Pizarnik]
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